El amor….. la energía que sana el mundo, de Albert Einstein

El amor …. la energía que sana el mundo, por Albert Einstein

Hoy en el Centenario de la Teoría de la Relatividad publicamos una carta muy hermosa sobre el amor. Hay indicios que Albert Einstein la escribió a su hija Lieserl; os recomiendo que la leáis por la belleza de su contenido.

Albert Einstein no encontró la fórmula matemática del amor, pero la neurociencia lo ha estudiado en profundidad, llegando a la conclusión que es similar a una sustancia adictiva.

Los centros neuronales que intervienen en el amor son los mismos que los que se activan por el alcohol, el tabaco u otras sustancias que crean adicción. Estos centros están en el sistema límbico del cerebro y están relacionados con las recompensas, es decir, es una sensación que se quiere experimentar una y otra vez.

El amor provoca la segregación del neurotransmisor dopamina, el responsable del aumento de los latidos del corazón y del aumento de la presión arterial. La respuesta neuronal a un estímulo, libera estrógenos, testosterona, oxitocina y quién sabe cuantos elementos químicos mas.

……una fiesta química que dura unos 3 años! Y menos mal, porque las taquicardias no son sanas! Al cabo de este tiempo los receptores de dopamina pierden sensibilidad. Pero entonces se pone en marcha el sistema de la oxitocina, relacionado con la amistad, y la cooperación y que genera la sensación de apego.

Se ha comprobado que la oxitocina es una hormona antiestrés y que la dopamina regula la actividad de los linfocitos T, las defensas de nuestro organismo. Así que será verdad que el amor es la energía que sana el mundo! Una buena dosis de estas hormonas contribuirá a mantener nuestra salud, potenciando la felicidad y el sistema inmunitario …… que no es poco!

“A Lieserl Einstein:

Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del Universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser siente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta. Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida. Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta.

Tu padre,

Albert Einstein” Albert Einstein signature 1934.svg

 

Origen:  Una pizca de salud …. from Barcelona with love

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